Quiso el destino presenciar el ocaso;
la cosa del queso, la casa del caso.
Acaso me caso si me compras el coso,
pero si me paso, entonces te beso;
pero si me peso, entonces me paso.
Ahora que puedo pasar de mi piso
poso la pesa que el persa me puso.
Eso me pasa por pensar en la Cosa.
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